Bears. Beets. Battlestar Galactica.
Último parque del viaje en el día de hoy, Yosemite, hogar de osos negros aunque por desgracia me quedé con las ganas de ver alguno. Salimos hacia allí tras un escaso desayuno, por suerte el café nunca falla y pillamos alguna magdalenita de chocolate. Hago gran parte del viaje durmiendo, porque aunque me da pena perderme los paisajes estoy somnoliento todavía y quiero recuperar fuerzas para el parque. Llegamos allí y en la cola para pagar hay una Ranger chica preguntando si tenemos pase. Cuando le enseñamos el nuestro anual dice "Wonderful!", nos da un mapa, y nos invita a pasar sin hacer la cola. Yosemite es un parque distinto a todos los anteriores que hemos visto. Este tiene más de bosque que de terreno super erosionado. Me llama la atención que sus montañas son de piedra, son como piedras gigantes en las que los pinos hacen milagros para crecer en cualquier sitio. Por todas partes hay lagos y agua corriendo. Da la sensación de que tiene animales por todas partes y de que viven felices, o al menos hasta que llegamos miles de turistas cada día a darles la tabarra... : ) Lo primero que vemos es un lago al entrar donde paramos y aprovechamos para ponernos pantalón largo y sudadera. Hace fresco, más comparado con lo que estábamos acostumbrados.Continuamos hasta llegar al Visitor Center, donde un Ranger hipster, Bauer dice que típicamente californiano, nos atiende con amabilidad. El día está nublado y lluvioso por el momento, nos avisa de que la parte famosa de Yosemite está llena de gente, y nos recomienda algunos puntos y rutas. Salimos y nos dirigimos a una de ellas para andar un poquito, pero se pone a llover bastante fuerte y nos damos la vuelta.
Paramos al rato en otro lago. No observo vida animal en forma de peces pero el paisaje es precioso con las montañas de roca y los árboles.
Poco más tarde hacemos la parada que nos había recomendado el Ranger, donde se podía ver gran parte del parque según nos comentaba. La verdad es que me encanta, quizá mi sitio favorito del día, Olmsted Point. Detrás tenemos todavía picos más altos y debajo se abre el valle que contiene el lago Tenaya. El viento es bastante fuerte pero merece la pena subir hasta aquí arriba.
Continuamos por las carreteritas de Yosemite y Klinsmann por suerte decide parar justamente en el siguiente punto que queríamos visitar, la zona donde habitan tranquilamente las secuoyas gigantes. La historia de estos enormes árboles es bastante curiosa. Resulta que para vivir y reproducirse adecuadamente necesitan incendios. ¿Cómo es posible? Al parecer el fuego en la base del bosque no les afecta puesto que su corteza está preparada para soportarlo y es lo suficientemente gruesa. Con el fuego se quitan la competencia, y además el calor abre sus piñas. Deja todo a disposición de la futura secuoya gigante, terreno libre y el suelo a su gusto. Damos una vuelta por el circuito que tienen montado, donde vas viendo los árboles gigantes, algunos caídos ya que sus raíces no son profundas y les afecta el viento y la nieve, e incluso pasas por un par de túneles hechos en secuoyas.
A partir de aquí continuamos para adentrarnos en la parte más turística de Yosemite. Sin embargo, quizá porque ya es más tarde, no la encontramos nada transitada, menos incluso que en las secuoyas. Aparcamos el coche cerca de la ruta que lleva a las cascadas. Por el camino hay un coche de Rangers parado, alguien ha atropellado a un cervatillo muy pequeñito, qué pena. Antes de salir a andar, pese a que Bauer no quiere, metemos nuestra comida en un sitio que proveen especial anti-osos. Nos ponemos en camino y cuando ya estamos alejados me doy cuenta de que mi GoPro no tiene batería y la otra está en el coche, así que no puedo hacer fotos y vídeos. Tras una larga caminata, vemos la cascada, bastante alta, con arcoiris incluido. Después incluso subimos a su caída, en una escalera bastante costosa, y vemos desde allí el agua caer y las vistas. Para cuando acabamos este paseo es hora de salir hacia el hotel, la noche está cayendo y nos queda algo de camino. Conduzco por las carreteras de Yosemite hasta el motel Jerry, y Klinsmann y yo nos vamos al Jack in the box de enfrente para cenar, donde tomo seguramente la mejor hamburguesa del viaje gracias a su especial mantequilla con ajo o algo así. Mañana Frisco, nuestra última ciudad. El viaje ya se acaba, parece que fue ayer todo, y a la vez parece que fue hace mucho tiempo. See you tomorrow!


0 comentarios: