Antelope Canyon
Una mañana más nos levantamos y vamos al desayuno incluido donde Klinsmann se hace gofres gigantes en una máquina especial que tienen. Cerca de donde desayunamos nosotros hay una familia de judíos y con miles de hijos y todos absolutamente rubios. Bauer se toma cereales de colores como en las pelis. Salimos hacia Antelope Canyon, un lugar donde hay una cueva por la que pasa el agua cuando hay tormentas y ha creado un espacio singular donde el sol se busca resquicios para entrar y se ven luces fantásticas. Al llegar al sitio hay bastante confusión, una cola de coches de los que se baja todo el mundo a preguntar si efectivamente es el sitio que buscan. Una mujer india me dice con bastante poca educación que permanezca en el vehículo, no quieren perder ni un dólar de los ocho que cobran por persona solamente para entrar a aparcar, el tour son otros 40. Finalmente en sitio era el correcto y tras hacer otra cola esta vez de pie, y pagar religiosamente, nos dicen que volvamos un cuarto de hora antes de las 11 para montar en los super todoterrenos que tienen para llevarte hasta la cueva. Viajamos hasta allí y ya nos medio llenamos de polvo. Nuestro guía se llama Mike y básicamente lo que hace es decir a la gente dónde se hacen las fotos buenas e incluso hacerlas él mismo con la cámara de quien sea. Se echa en falta alguna historieta o explicaciones científicas o geológicas en mi opinión, además de que el sitio está claramente sobreexplotado, hay muchísima gente en muy poco espacio. Aun así me gusta mucho y me dedico a ir viendo todo mientras grabo con mi GoPro. Durante la visita en ciertos puntos tiran arena hacia arriba y así se ven los rayos de luz con otro efecto. También, si no entiendo mal, cuentan que la cueva se llama así porque el tacto es igual que el de un antílope. Casi todas las fotos son enfocando hacia el techo por así decirlo ; )Volvemos de la cueva y paramos en un McDonalds para robar WiFi y llamar a Australia, y nos metemos en el Wallmart para comprar algunas cosas, yo necesito algo porque estoy un poco tocado de la garganta y queremos algo de fruta también. Dentro no puedo evitar sacar una foto de sus botes de pepinillos gigantes.
Después de comer nos acercamos al Horseshoe Bend, unos nuevos meandros. Aparcamos el coche y hay que andar un poquito, la gente vuelve destrozada y parando y yo digo que no lo entiendo y que no es para tanto, que están como para hacer el Camino de Santiago : ) Desde arriba esto es lo que vemos.
Ya llegado allí, la verdad es que el sitio da bastante respeto, pero las vistas son, de nuevo, espectaculares.
Para que Klinsmann no muera de un infarto nos vamos de allí mientras otro chaval resulta ser igual que él y se aleja diciendo "I can't watch!". Antes, unos muy probablemente aussies, se dedican a hacerse vídeos mientras gritan consignas de El Rey León. Casi llegando al hotel paramos para hacer una foto y descubrimos una senda que lleva a unas pequeñas cataratas. Entre paisaje y paisaje, con algún pajarito de por medio, me lo paso pipa haciendo vídeos a Bauer y Klinsmann para ver si se caen al río y en el caso del segundo rememora viejos tiempos.
Llegamos al hotel, un sitio que tiene como cabañitas individuales y luego la parte de motel que será la barata (la nuestra, la de los ratatouille), y con zonas así comunes, un restaurante, piscina, bastante guay, a Australia le gustaría mucho. Hay gente en la piscina, otros hacen un fuego cuando oscurece, y nosotros dedicamos la tarde a hacer la colada en una experiencia totalmente americana. Tras bastante sufrimiento y espera lo conseguimos. El sufrimiento debido a que es en la otra parte del pueblo, necesitamos monedas, no dejan sacar la ropa de otra gente de la lavadora y éstos no aparecen... Pero finalmente lo conseguimos y ya hasta la siguiente aventura, que será mañana.


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