Golden Gate
Comienza el día en Berkeley y desayuno café y unas galletas tipo chips ahoy pero que además de chocolate tienen mantequilla de cacahuete, por lo que obviamente están deliciosas. Como es domingo, planeamos la misa y esta vez Google Maps nos dice que crucemos por el puente de Oakland como tenía previsto. Aquí también cobran peaje, pero es que según leí ayer, sólo hay una manera de entrar en San Francisco sin pagar, y para ello el rodeo es enorme y gastas más en gasolina, además del tiempo que puedas perder. En el puente hay algo de lío pero bueno, en unos cuarenta minutos llegamos. Otra cosa es el aparcamiento, que cuesta sangre sudor y lágrimas. Además engaña todo el rato ya que hay miles de puertas de pequeños garajes y lo que es peor, hay algunos sitios donde no puedes aparcar porque hay bocas de agua para incendios. Cómo fastidia creer haber encontrado un sitio y ver eso. La misa la da un cura que tiene aspecto asiático, y es en un barrio bastante molón, la zona de la calle Divisadero y por lo que veo podría ser Pacific Heights. Allí hay casitas bonitas y pintorescas, cuestas tremendas, tranquilidad... Salimos de allí dejando el coche aparcado y nos dirigimos en busca de alguna tienda que alquile bicis para cruzar el Golden Gate. Finalmente encontramos una y tras unos instantes de duda las cogemos y allá que vamos. Como seguramente sabréis a mí las bicis me privan, así que disfruto como un enano. Pongo la GoPro en la bolsita de delante y voy haciendo fotos y vídeos y paramos cada poco puesto que las vistas, tanto de la ciudad como del puente, son impresionantes. La niebla cubre parte del puente a veces, y está encima de la ciudad amenazante. Los efectos que se crean son muy bonitos. Llegamos casi hasta el puente y nos bajamos para admirar el panorama en un muelle donde además conseguimos que nos hagan una foto a los tres sin la necesidad de los recurridos selfies.Una pequeña subida nos deja a las puertas del Golden Gate. Está esto muy concurrido, obviamente no somos los únicos a los que se les ha ocurrido alquilar una bici para cruzar el Golden Gate y vivir la experiencia.
Comenzamos lo que es propiamente el puente y hay varias cosas destacables. El viento es tremendo, si te pegas un poco al borde para mirar puedes notar un poco hasta las vibraciones que provoca. No sabemos si es habitual, yo creo que sí, pero las nubes de encima avanzan a una velocidad tremenda. Hay ciclistas que van vestidos de PROs y que se creen que lo son que cruzan por el puente a toda velocidad. Se saltan límites de velocidad, adelantan en cuanto pueden, y encima algunos te ponen mala cara o te gritan cosas. ¿No se dan cuenta de que es para turistas y que lo suyo es ir admirando el paisaje y vivir el momento? Un par de vejetes me gritan alguna cosa, no respondo porque tampoco es cuestión de pelearse con los locales, pero creo que deberían tenerles controlados... De todas formas no creáis que esto me arruina nada, simplemente es algo bastante llamativo. El Pacífico se abre a nuestra izquierda y como siempre, me provoca una sensación de inmensidad. El agua, los mares y océanos, son poderosos. Cruzamos parando y haciendo vídeos el tremendo y larguísimo puente en algo que seguramente nunca olvidaremos, quizá sea otra cosa a tachar en la lista de cosas que hacer en la vida.
Al otro lado del Golden Gate espera Sausalito. Este es un pueblito pequeño que por lo que vemos, es bastante pijo, y que además sirve para que la gente coja el ferry de vuelta, supongo que sobre todo los que van andando porque es un buen trecho. Comemos allí algo de pasta y utilizo mi italiano para que el camarero no se crezca ; ) Además culmino la comida con un macchiato excelente, ¡desde que llegué sólo he tomado café aguilla americano! Cuando acabamos nos acercamos al embarcadero del ferry. Allí tienen varios empleados controlando a la gente que llega en bici y echando la bronca a los que aparcan mal. Al poco partimos de vuelta, aquí contado parece corto pero llevamos ya muchas horas desde que alquilamos la bici y además la tienda cierra a las siete.
De vuelta tenemos una buena cuesta que subir. Aquí se demostrará una vez más quién es el mejor escalador, cuando tras arreglar mi cadena, paso fácilmente a Klinsmann y me deleito con el momento sacando la cámara y haciendo fotos de cómo le dejo atrás mientras grito "Loseeeeeeeeer!" con tono de Jeremy Clarkson.
Total, que de nuevo cruzamos el Golden Gate en sentido contrario y esta vez, bajo el tremendo viento, voy saboreándolo despacito, cantando, moviendo el brazo por donde el viento me guía, admirando el Pacífico, la ciudad bajo la niebla y la magnífica construcción.
Volvemos ya cruzado del todo hacia la tienda, mientras miro hacia la derecha para descubrir los desniveles de la ciudad, y veo las casitas de primera línea.
Finalmente devolvemos las bicis, aunque caro, merece la pena. Nos dirigimos ahora hasta el coche bajo estos extraños árboles de los que Klinsmann inventa su nombre, con esta casita curiosa, este cartel de neón tan vintage, y conducimos un rato en búsqueda del lugar de una foto que nunca encontramos, para poner rumbo seguidamente a Alamo Square.
En Alamo Square hay más casas características de SF. Además también nos cuesta años aparcar y gracias a Dios acabamos por encontrar una chica que se va, pero antes tiene que acabar su texting.
Para cenar nos acercamos a la zona de Columbus Street, donde ayer vimos ambiente, y por el camino de pasada vemos la plaza de las Naciones Unidas y la zona del Distrito Financiero. Otro rato después buscando aparcamiento, y comemos una calzone y ensalada en un sitio bastante concurrido y con las estanterías llenas de latas y cosas italianas. Cuando nos traen las calzones, se acerca uno de los camareros con una barra de queso y te lo rayan en el momento, buen toque. El día acaba ya, volvemos al coche, cruzamos el puente y tardamos solamente unos 25 minutos, y llegamos al hotel con las baterías descargadas. Yo quiero organizar la maleta para ver si estamos preparados para el avión de mañana, pero Bauer y Klinsmann se ponen perezosos y con Friends en la tele ya no hay nada que hacer. De todas formas creo que no tendremos problema por lo que he organizado ahora. Mañana estaremos durante el día aquí en SF, y volamos a NY para pasar nuestras últimas jornadas en los Estados Unidos de América. Ciao!


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