Freedom is not free

20:39 Andriy McJordan 0 Comments

Despertamos hoy en Washington DC, una nueva ciudad que visitar, y en la que el calor extremo ha sido protagonista. Tras remolonear y ducharnos, bajamos al desayuno, incluido en el hotel, y tomamos bagels, donuts, cereales, café, zumo, fruta... La verdad es que bastante bien, esperaba algo peor. Después aprovechamos el shuttle que nos lleva a la parada de metro, donde compramos los billetes en la complicada máquina y nos dirigimos al Washington Memorial, el obelisco, donde se puede subir gratis pero son unos tickets que reparten a primera hora y que se acaban rápidamente... Como nosotros no queríamos hacer cola desde las seis de la mañana o siete, nos quedamos sin subir y lo visitamos por abajo. Tras hacer fotos y echar un vistazo al panorama que se puede ver desde allí, seguimos hacia el Jefferson Memorial. Washington tiene esta zona preparada con mucho cesped y una especie de recorrido por los distintos memorials y la verdad es que está bastante bien. Eso sí, con el calor que ha hecho hoy se ha hecho duro ir paseando al sol tanto tiempo.
El Thomas Jefferson Memorial me gusta bastante, ya desde aquí empiezas a sentir las motivaciones estadounidenses a las que nos tienen acostumbrados en películas y demás, y que como sabéis me gustan bastante. Te ponen discursos y frases emotivas de cada protagonista, como en el caso de Jefferson "The last hope of human liberty in this world rest on us" (La última esperanza de la libertad humana yace sobre nosotros, o algo así).
Tras leer los discursos seguimos hasta el Franklin Delano Roosevelt Memorial, un conjunto de rocas y agua con cascadas y demás en homenaje al famoso presidente de la época de la Segunda Guerra Mundial. Avanzamos leyendo sus frases y parando en cada fuente, y pronto llegamos al final donde un agente de parques está comenzando una visita guiada para otro grupo, vestido como en las pelis.
El siguiente recuerdo es para Martin Luther King, con sus frases y su estatua, y muy popular para la raza negra por razones evidentes. De hecho cuando me he hecho una foto con la estatua, comentaba en plan de coña con Klinsmann y Bauer si estaría permitido hacerla sin ser negro... Y pasado el autor del archifamoso "I have a dream", visitamos uno de los mejores, el Korean War Veterans Memorial, con unas esculturas como andando en el campo de batalla. Nos sentamos un poco a la sombra antes de seguir mientras la gente no cesa de pasar.
Seguimos hasta el Lincoln Memorial, majestuoso y con aspecto partenonial, donde una gran estatua de éste sentado y sus discursos llenan de visitantes su interior. Desde aquí se ve toda la explanada, con el Washington Memorial al fondo, y el Capitolio más al fondo, y se recuerdan escenas de película como la de Forrest Gump donde Forrest y Jenny se abrazan en medio de la piscina reflectante. A continuación pasamos por el Vietnam Veterans Memorial donde me emociono viendo a una señora con, probablemente, su hijo y su nieta, que no puede contener las lágrimas mientras marcan con el canto de un lápiz el nombre de su marido en un papel como recuerdo. Nieta e hijo la abrazan para consolarla y yo me quedo mirando y pensando lo duro que debió y debe ser, y que me parece genial el poder brindar un homenaje a esta gente que luchó por su país y la libertad, o al menos eso creían ellos, y creo que merece respeto. El siguiente sería ya el National WWII Memorial, dedicado a la Segunda Guerra Mundial, donde hago bastantes fotos de frases y refrescamos nuestros pies en su fuente. Un hombre uniformado con el mismo sombrero y uniforme típico que comentaba antes de las pelis corrige a unos niños que jugaban en el agua y les dice que no es una piscina de niños y no pueden estar armando alboroto. En este país se respetan estas cosas. Damos una vuelta y nos dirigimos hacia la famosa Casa Blanca.
Llegando a la Casa Blanca se produce uno de los momentos TOP del día, cuando una familia de raza negra me piden que les haga una foto (el hombre estaba tratando desesperadamente de poner el teléfono en equilibrio para hacer una autofoto en un pedestal), y les digo que sin problema. Cuando procedo, utilizo mi táctica de "one two three" y entonces disparo, y lo hago repetidas veces (hoy en día las fotos son gratis y mejor que salga alguna bien si es responsabilidad tuya...), en esta ocasión hasta cuatro. Total, que cuando acabo, están encantados y una de las mujeres se ponea gritar "ONE TWO THREE, TAP! ONE TWO THREE, TAP!, I LOVE THAT, THAT'S WHAT I'M TALKING ABOUT!" y más cosas que no recuerdo, que les había ayudado de veras. (Traducción libre: Uno dos tres y dispara, uno dos tres y dispara, me encanta, a eso es a lo que me refiero). Total, que me alejo feliz y según parecía habiéndoles hecho felices a ellos : ) La Casa Blanca la verdad es que se ve poca cosa y al fondo, obviamente cuenta con mucha seguridad y no te puedes acercar tanto. Desde aquí nos acercamos a un mackers puesto que todos coincidíamos en que necesitábamos un sitio en el que nos dejasen entrar sudados y cansados, con bebidas gigantes y refrescantes, barato, con aire acondicionado y en el que poder descansar un buen rato sin problemas. El plan sale perfecto, además tenemos WiFi, y cuando salimos de nuevo al calor de la calle pareciese que nos derretimos. Pasamos por detrás de la Casa Blanca de nuevo donde hacemos fotos a un chaval que es bastante quisquilloso con las mismas, y nos acercamos al museo de aire y espacio, donde además de aire tienen alguna cosa interesante, en particular nos gustan los aviones de la Segunda Guerra Mundial. Tras un corto ratito aquí, partimos hacia la misa que teníamos mirada a las 5:00 ahí al lado en St. Dominics, donde prácticamente hacen lo mismo que en las que podréis recordar (algunos) de Londres, con saludo del cura incluido a la salida. Para entonces ya estamos destrozados y nos queda de lo que teníamos programado el Capitolio. Está en obras, pero a Bauer le gusta y le parece gigante.
Acabada nuestra visita y dado el calor que hace y lo cansados que estamos, decidimos ir en busca de un supermercado para comprar crema de sol y posteriormente ir al hotel a descansar. Con algunos equilibrios conseguimos todo lo que queríamos, y ya en el hotel nos duchamos y nos ponemos crema ya fresquitos. Sin embargo hoy he de acabar con algo triste, ya que aunque a vosotros os parecerá una tontería, hoy (o ayer y me he dado cuenta hoy), he perdido mi patito que me dio Australia y que me acompañaba siempre que estaba sin ella. A partir de ahora estaré un poquito más solo en el viaje. Lo siento ducky, espero que te perdiese en New York y estés allí disfrutando de la ciudad que nunca duerme con algún artista hipster. Gracias por las memorias y la compañía. Mañana cogemos el coche por la mañana, os seguimos contando. Un abrazo.

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